viernes, 21 de agosto de 2009

Mujeres que barren


“Esta casa surge despacio en el agua de la lluvia que caía por los muros
y olía a yerba y a todo eso”
Yolanda Pantin


Conocí mujeres que barrían patios enteros. Una raza extinta, documentada por terceros.Como a Vasilisa, las vieron limpiar y estrujar. Habitantes de un jardín , el lugar donde se plantan y se arrancan raíces, donde la vida y la muerte adquieren la misma distancia.

Las imagino, soldadas en camisón, salir a dar muerte a un dragón con sus rastrillos despeinados. Mujeres que barren para ordenar su soledad. Mujeres que visten velos goyescos de encajes. Mujeres que apartan con una pala los frutos caídos.

Son mujeres que barren la tumba del día que quisieron. Mujeres jardineras en el panteón de las sonrisas abatidas y los corazones estropeados. Yo, en cambio, desconozco cómo sacudir el polvo.
Las hojas se las lleva un viento raro. Tampoco tengo patios ni mangos, sólo esa avenida que comunica mi casa con el resto del barrio. Esa larga calle que empujo con pasos aeróbicos, esa coreográfica manía de andar como quien sale de un hueco estando aún en él.

Las mujeres de aquellos patios hacían lo correcto. Hacían lo que debían. Ellas sí sabían de sus heridas lo que aprendo ahora de las mías.
Es temprano. Hace frío. Me levanto y rastrillo. Peino mi propia tierra, hasta hacerla sangrar.

7 comentarios:

Noemi dijo...

Tu crónica me puso nostálgica, pues la casa de la fotografía se parece a la casa donde me crié,también me recordó a la Casa de mi abuela y...también me acordé de mi tía Enma...Tal vez barriendo logremos exorcizar nuestros propios demonios...

mael dijo...

Solo puedo decir EXCELENTE

La KSB dijo...

Gracias Mael... muchas gracias.

El puente dijo...

amiga, de corazón!

La KSB dijo...

Tía... llevamos años escuchando cómo se barren esos patios. Tú debes tener el chasquido de los cepillos muy cerca del corazón....

Sofía B dijo...

Tu crónica es genial... me hizo pensar en abuela, barriendo con su delantal... y en mí, que tengo la manía de barrer! Soy fanática, me encanta, porque mientras lo hago ordeno ideas, limpio del lado de adentro.

Maria Teresa Belandria Expósito dijo...

Hermosa prosa. Revuelta y profunda. Bella. Me conmueves, siempre. Abrazos